Baeza y Úbeda comparten declaración UNESCO desde 2003 y un mismo arquitecto, Andrés de Vandelvira. Separadas por solo 9 kilómetros, se complementan: Baeza es más recogida y monumental en torno a la Plaza de Santa María; Úbeda, más señorial, con la gran Plaza Vázquez de Molina.
1. Mañana en Baeza
Empieza en la Plaza del Pópulo y sube a la Antigua Universidad, el Palacio de Jabalquinto y la Plaza de Santa María con la catedral. Asómate al Paseo de las Murallas antes de seguir.
2. El trayecto entre olivos
El camino entre las dos ciudades atraviesa La Loma, una de las comarcas olivareras más productivas de Jaén. Son poco más de diez minutos en coche; también hay autobuses frecuentes, con unas veinte salidas diarias.
3. Tarde en Úbeda
Aparca fuera del casco y camina hasta la Plaza Vázquez de Molina, uno de los conjuntos renacentistas más bellos de España. Allí están la Sacra Capilla del Salvador, panteón de Francisco de los Cobos diseñado por Diego de Siloé y construido por Vandelvira, el Palacio del Deán Ortega, el Palacio de las Cadenas (hoy Ayuntamiento) y la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares.
4. Hospital de Santiago y alfareros
Si te queda tiempo, acércate al Hospital de Santiago, última gran obra de Vandelvira, y termina en el barrio de San Millán, con los talleres de la tradicional cerámica verde de Úbeda.
Cómo organizarlo en dos días
Lo ideal es dormir en una de las dos ciudades y dedicar un día completo a cada una, añadiendo una visita oleoturística como el Museo de la Cultura del Olivo. A finales de noviembre y comienzos de diciembre, el Festival de Música Antigua de Úbeda y Baeza llena de conciertos las iglesias y palacios de ambas.
Consejo: en las dos ciudades el centro histórico es peatonal en gran parte; usa los aparcamientos periféricos.