Baeza está rodeada por uno de los paisajes olivareros más extensos del mundo. Esta ruta en coche, de unos 20 kilómetros entre ida y vuelta, te acerca a la cultura del aceite de oliva virgen extra sin alejarte de la ciudad.
1. Salida desde Baeza
Antes de salir, pasa por alguna oleoteca o tienda especializada del centro para hacerte una idea de las variedades y marcas de la comarca. La picual es la reina del olivar jiennense, con su sabor intenso, frutado y ligeramente amargo y picante.
2. El mar de olivos
Toma la carretera hacia Puente del Obispo. En pocos minutos estarás rodeado de olivos en todas direcciones: es el paisaje que Machado contempló desde el paseo de la muralla. En época de cosecha, entre noviembre y enero, verás a las cuadrillas vareando y recogiendo la aceituna.
3. Museo de la Cultura del Olivo
A unos 8 kilómetros de Baeza, en Puente del Obispo, está la Hacienda La Laguna, finca del siglo XVII. Su museo, de más de 4.000 m², muestra almazaras de distintas épocas, maquinaria original, un jardín con más de 30 variedades de olivo y la bodega del siglo XIX llamada «catedral del aceite», Bien de Interés Cultural desde 1992. Reserva una visita con cata para aprender a valorar un buen aceite.
4. Almazara
Completa la jornada con la visita a una almazara de la zona, varias de ellas preparadas para el turismo. En temporada podrás ver la molturación y probar el aceite recién hecho. Consulta en la Oficina de Turismo de Baeza las que admiten visitas.
5. Regreso y comida
Vuelve a Baeza para comer: ochíos, pipirrana o lomo de orza, siempre con aceite de la tierra. Llévate una botella de recuerdo.
Consejos: el horario del museo cambia según la temporada (por las mañanas abre a diario y algunas tardes, con las tardes cerradas en pleno verano); confírmalo antes. Si vienes en noviembre, coincide con las fiestas del primer aceite de la provincia.