Jaén conserva un patrimonio religioso extraordinario más allá de la Catedral: iglesias medievales nacidas tras la conquista de 1246, conventos de clausura con dulces en el torno y joyas renacentistas escondidas. Esta ruta las une en una mañana.
Recorrido paso a paso
- Basílica de San Ildefonso. Santuario de la Virgen de la Capilla, con tres portadas: gótica, plateresca y neoclásica.
- Convento de las Bernardas y Puerta del Ángel. Fachada atribuida a Juan de Aranda y pinturas de Angelo Nardi. Compra dulces.
- Iglesia de San Bartolomé. Cruzando el centro, su artesonado mudéjar y la pila bautismal vidriada del siglo XV.
- Iglesia de San Juan. Gótica, con la Torre del Concejo y su campana del siglo XVI.
- Real Monasterio de Santa Clara. El más antiguo de la ciudad, con el Cristo del Bambú y su claustro con ciprés.
- Iglesia de la Magdalena. Antigua mezquita con patio de abluciones y alberca.
- Santa Capilla de San Andrés. La reja dorada del Maestro Bartolomé.
- Iglesia de la Merced. Regreso al centro por el barrio de la Merced, hasta la Plaza de Santa María.
Consejos
- Muchas iglesias solo abren en horario de culto: la mejor franja suele ser a primera hora de la mañana o antes de las misas de tarde.
- Los conventos son de clausura: respeta horarios y silencio.
- El tramo entre San Juan y la Magdalena tiene cuestas; ve con calzado cómodo.
- En Semana Santa muchas de estas iglesias son sede de cofradías y lucen sus pasos.
Dónde parar
A mitad de ruta, la zona de San Juan y la Plaza de la Constitución tienen bares para una pausa. Al final, el entorno de la Catedral y el Arco del Consuelo son ideales para tapear.
Si prefieres hacerla con calma, divídela en dos mañanas: una para la zona de San Ildefonso, las Bernardas y San Bartolomé, y otra para San Juan, Santa Clara, la Magdalena y San Andrés, combinándola con los Baños Árabes.